viernes, 21 de diciembre de 2012

Entrenamiento de fuerza e ingesta de leche


El consumo de leche aporta proteínas y calcio, por lo que podría contribuir a optimizar las adaptaciones del entrenamiento de fuerza; sin embargo, hay muy pocos datos al respecto en adolescentes. Recientemente, se han publicado los resultados de un estudio (Lambourne y col, 2012; Int J Sport Nutr Exerc 7-dic) en el que se valoró los efectos de la ingesta de 0,7 l de leche al día (0,5 l ingeridos justo al terminar el entrenamiento) sobre la composición corporal de adolescentes que realizaron durante 6 meses un entrenamiento programado de fuerza (3 días/semana; 7 ejercicios; 40-85% 1RM). Otro grupo ingirió jugo de frutas, y un tercero solo agua. Los resultados no mostraron diferencias entre grupos en los cambios en la composición corporal, de manera que el aumento de la masa muscular se produjo de manera similar entre los adolescentes que ingirieron agua o jugo de frutas, frente a los que tomaron leche.